sábado, 8 de noviembre de 2008

Crítica a "Edipo Rey. Adaptación"



Carlos Barrales, uno de los pocos aportadores al teatro regional desde la vitrina de Crítico, comenta sobre "Edipo Rey. Adaptación" después de las funciones ofrecidas en Teatro Mauri de Valparaiso.



Extraído desde su blog : www.planetateatrocomenta.blogspot.com



"miércoles 22 de octubre de 2008

COMENTARIO TEATRAL




EDIPO REY



La Compañía Teatral “La Estrella Solitaria” brilla con luces propias en el cielo de la ciudad de Quillota, hasta hoy Capital Regional de la Cultura, un pomposo título que para muchos, tal vez incluso para las propias autoridades quillotanas, es sólo eso; un título. Es raro, pero la Capital Regional de la Cultura mucho se parece a esas minúsculas y maltrechas iglesias de pueblo que apenas pueden sostenerse debajo de un gigantesco letrero luminoso que dice: Catedral Evangélica, el Santo Pesebre de Dios.



Allí está haciendo escuela el actor Ivo Herrera, en Quillota, luego de estudiar Teatro en la Universidad de Chile y unirse al Circo Teatro de Andrés Pérez (que en paz y guatita al sol debe estar descansando) Un lustro junto al maestro Pérez fue suficiente para que Ivo Herrera se decidiera por la provincia. Allí ha presentado, ante numerosos públicos estudiantiles, este didáctico trabajo, que obtuviera en su momento financiamiento del nunca bien ponderado Fondart y de la Municipalidad de Quillota.



La adaptación realizada por Herrera de la tragedia Edipo Rey sorprende desde la primera frase. Es una apuesta que debe entenderse a la luz de la vanguardia teatral del siglo 20, que se inscribe en el post modernismo, con combinación casi infinita de estilos, géneros, lenguajes y recursos escénicos.Pero a no engañarse, pues si bien es cierto que la posmoderna versión de Edipo Rey que Ivo Herrera ha presentado -a la sazón Director, productor y único actor-, podría provocarle varias vueltas de carnero al mismísimo Sófocles en su tumba griega, su monólogo, logra salvar los naturales obstáculos que supone en un público desprevenido enfrentado a un discurso de más o menos 45 minutos.Y esto es mérito de este notable actor, cuyo talento indiscutido es el capital de su proyecto osado.



Personajes como Edipo, Creonte, Tiresias, el corifeo, y hasta la desesperada Yocasta, cobran inusitada vida desde la raíz más profunda del viejo árbol del teatro griego, a través de la voz prestada de este actor chileno.Ante el público desfilan, cada uno con su carga trágica, los miserables, los infortunados, los perplejos, los acorralados hombres, manipulados como marionetas por aquellos dioses, tan irresistiblemente parecidos a una junta militar, o a una pandilla de sobrealimentados especuladores de Wall Street.



El monólogo es una opción dramática que parece ser económica, tanto en términos financieros como de producción artística. Sin embargo, múltiples factores hacen la diferencia entre el aplauso y la indiferencia.



Mínimos elementos de apoyo en el escenario, una máscara, buena música incidental, una pantalla gigante, donde se proyectan imágenes en blanco y negro y frases que apoyan el trabajo discursivo de Ivo, en sus diferentes caracterizaciones, son suficientes para sumergirnos en esta tragedia que pese a su milenaria inspiración, aún conserva la fuerza dramática para estremecernos, cuando somos capaces de reconocernos a nosotros mismos en esos inolvidables personajes y sus destinos infaustos.Si el teatro griego buscaba beneficiar al pueblo por medio de la emoción estética o catarsis, la tragedia sirvió para liberar al mortal de sus pasiones y de paso purificarlo. Para eso estaban los anfiteatros, Sófocles y el teatro.



Salvo un pequeño pecado gramatical –una falta de concordancia entre el verbo y el sujeto, cuando se dice que “…un grupo de bandoleros mataron a Layo…”-, un verdadero grano de arena en un arenal, sumado a un evidente sobrepeso que mantuvo jadeante al actor, este monólogo es una oportunidad de reencontrarnos con un clásico que todos alguna vez cuando niños tuvimos que leer o presenciar en el viejo teatrito de la escuela.



Una apuesta que pone el énfasis en la anécdota más que en la caracterización de los personajes, dejando muy claro por donde va el hilo dramático de la obra. Se entiende que sólo al principio del monólogo, Ivo haga hincapié en la caracterización vocal de cada personaje. Algo que al final de la obra todos en la sala debieran tener claro quién es quién, y esa puede ser la tragedia del espectador desprevenido o desinformado.

NOTA: 6.

EL RESUMEN



Hijo de Layo, rey de Tebas y de Yocasta. Dio muerte a su padre sin saber que era él, y después de resolver el enigma de la esfinge, liberando a Tebas de este monstruo, le concedieron la mano de la reina de este país, ignorando que era su madre. Ésta, desesperada, se ahorcó y él se cegó y anduvo guiado por su hija Antígona, errante por toda Grecia hasta que murió en Colona. La leyenda de Edipo inspiró a Sófocles tres famosas tragedias, Edipo rey, Edipo en Colona y Antígona.



EL FRANCO TIRADOR
"